
Durante los más de 15 años trabajando en fotografía de interiores enfocada a la venta de inmuebles nos hemos dado cuenta de que, como se dice por ahí, una imagen vale más que mil palabras.
Y si en lugar de una imagen plana tienes una imagen esférica, el valor de esa imagen se multiplica exponencialmente. Pero no cualquier imagen. Sólo las imágenes que permiten ver y sentir un lugar tal cual es en realidad, tienen valor de verdad. Valor para quien las contrata y valor para quien las ve, porque ambos se aseguran de que no pierden el tiempo, ni gastan energía, ni tiran dinero. El uno en mostrar (y el otro en visitar) el lugar que el uno quiere vender pero el otro no quiere comprar.
Por eso, ICV está pensado para cualquiera que quiera vender su casa, su piso, su local, su finca … (o cualquier propiedad), y confía en que una imagen con vida le ayudará.
ICV refleja nuestra forma de vivir. Estamos convencidos de que lo que nos mueve en la vida es la energía. La energía de las personas, de los objetos, y también – por supuesto - de los lugares. Y estamos convencidos de que esto es así para todo el mundo, aunque no todo el mundo lo sepa (ni falta que hace).
Somos las dos manchas de la imagen. A propósito, no te mostramos nuestras caras porque no queremos que nos veas, queremos que nos sientas, que sientas nuestra energía.